Diversión, historia y buena agricultura en Lajas

Por Daileen Joan Rodríguez

La exhibición más grande de todas las ferias agrícolas puede apreciarse este fin de semana en Feria Nacional Agrícola del Valle de Lajas, donde hay animales exóticos, gastronomía boricua, machinas y hasta paseos en helicóptero.

Sobrevolar el Valle de Lajas con el piloto Gregory Bettis amplía la perspectiva del trabajo y los productos que se logran cultivar en esta reserva. Además de ser una experiencia recreativa, sirve para conocer que allí se cultivan plantas y peces ornamentales, ganado, forraje y hasta arroz.

En el 2002 se dio la primera feria agrícola en la carretera 116, donde se dio a conocer principalmente el producto y trabajo de los agricultores de la zona, en una iniciativa que surgió de la Asociación de Agricultores de Lajas. Hoy, el productor de eventos Rolando “Pachá” Santa, ha logrado reunir sobre diez mil personas diarias, que llegan hasta los predios de la finca Western Hay Farm, ubicada en la carretera 305 km 2 en la capital de la piña dulce.

Georgie Ferrer hijo, uno de los propietarios de la finca, señaló que “esta feria ha pasado de ser un evento regional a uno nacional, pues agricultores de todas partes de la Isla llegan para exhibir sus productos y servicios”.

Una exhibición de equipos agrícolas está ubicada a la entrada de los predios con equipos y tecnología agraria que asciende a los $2 millones. El público puede apreciar las diferentes etapas de la elaboración de heno, desde que se alinea, se empaca y recoge en rollos o pacas.

Desde leche, forraje, hortalizas, peces ornamentales y farináceos, pueden disfrutarse en estos predios. Además, este año se une el Museo Altogrande de Calesas, con su exhibición de un cañón original del siglo 18, acompañado de ujieres vestidos a la usanza de la época.

Una réplica de botica fue instalada dentro del museo, donde la gente puede apreciar la historia del perfume, su elaboración y hasta oler y palpar lociones para el hombre después de afeitarse y aromas para las damas. La químico licenciada Zoraya Torres Valentín recrea la elaboración del jabón y otros ungüentos usados en Puerto Rico a principios de siglo XX.

Otra de las atracciones es la colección de animales exóticos y de granja. La pasión de Xiomara Ferrer por los animales ha sido desde pequeña, y hoy cuenta con la única colección de bisontes en Puerto Rico, especie que puede llegar a pesar hasta 1,700 libras y que ni siquiera el zoológico tiene en su colección.

A estos se suman los toros watusi, caballos, caballos miniaturas, avestruces, llamas, venados y cebras, entre otros. “La Colección es invaluable, porque son parte de la familia”, asegura Xiomara.

De hecho, recientemente la bisonte Clarita tuvo un “bebé” y este ha sido la sensación de la feria, ya que se ha creado un concurso para ponerle nombre. El público tiene hasta hoy sábado para participar y el ganador recibirá $100.

Otro atractivo es el ceburro, un híbrido de cebra y burro que muestra las patas rayadas pero con pelaje marrón. También se ha unido a la feria Juan Carlos Alejandro, quien mostró su colección de reptiles, entre ellos a Chika, una hembra “varano acuático” de la familia del dragón Komodo originario de Asia.

“Esta es la única feria de animales que se celebra en Puerto Rico que cuenta con sus propios animales exóticos y con todos los permisos de Recursos Naturales (DRNA) y el Departamento de Agricultura”, destacó Fermín Morales, esposo de Xiomara, dueña de la colección y administradora de la exhibición.

Diversidad de productos

Los agrónomos Luis Almodóvar y Ruth Pérez tratan de rescatar la piña autóctona cabezona en su finca Don Pupa, ubicada en el barrio París de Lajas, donde se producen cerca de 700 quintales por cada una de las cuatro cuerdas que comprende. De allí surgen productos derivados del fruto, tales como vinagreta, aderezo con y sin pimienta, mermelada y piña en almíbar, que a bien llevaron para promocionar.

“Al paladar puertorriqueño le gusta un balance entre lo ácido y dulce, por lo que estos productos han tenido aceptación”, acotó el ingeniero Almodóvar quien, junto a su esposa, lleva cinco años en la industria local.

Cabe mencionarse que ningún agricultor bonafide paga por exhibir sus productos en este evento, que cuesta más de $25 mil en producir. Este año la Compañía de Turismo asignó $2 mil para el evento, que genera cerca de 500 empleos. Asimismo, Agricultura aportó $5 mil y el municipio de Lajas $10 mil, según datos provistos por Ferrer, hijo.

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